Actualmente, la empresa funciona con eficacia, centrándose en la recogida de leche cruda y su transformación en su propia fábrica. Diariamente se recogen unos 5.000 litros de leche de la comarca, que se complementan con leche importada gestionada por un intermediario rumano de confianza.
Tras la recogida, la leche se procesa en la moderna fábrica de la empresa, equipada con tecnología punta. El procesamiento se adapta a las necesidades específicas tanto de las tiendas propias como de los clientes de todo el país.
Los productos acabados se distribuyen a las 26 tiendas propias o a clientes mayoristas utilizando la flota especializada de vehículos de la empresa. Aproximadamente el 85% de la producción se destina a las tiendas propias, que atraen a unos 200.000 clientes al mes. Además, los clientes mayoristas, con una colaboración de más de 15-20 años, representan un segmento importante del negocio. Estas operaciones bien establecidas no sólo demuestran la eficacia de la empresa, sino también las sólidas relaciones que mantiene con sus clientes.